Expert at the card table

¿Quién fue S.W. Erdnase?

En febrero de1902, S.W. Erdnase autopublica un modesto libro, impreso en McKinney and Company of Chicago. “Artifice Ruse and Subterfuge at the card table. A treatise on the science and art of manipulating cards”, más conocido como “The Expert at the card table” o “El experto en la mesa de juego” hasta aquí todo normal, solo que S.W. Erdnase nunca existió, era un sobrenombre que el autor utilizó para la publicación del libro, el verdadero autor sigue siendo un misterio a día de hoy.

El libro constaba de 202 páginas, con 101 ilustraciones sin ninguna pretensión artística, eran meramente descriptivas y constaba de unas 60.000 palabras.

Expert At the card Table
Potter & Potter Auctions – Erdnase, S.W. The Expert at The Card Table

Tal y como indicaba en su título, “science and art”, tiene dos partes separadas, una de técnicas aplicables por los jugadores de ventaja en la mesa de juego, esa sería la ciencia, y otra de juegos de magia con cartas, hasta un total de 14 rutinas mágicas, ahí tenemos el arte. Contiene además una serie de interesantes artículos teóricos aplicables a ambas disciplinas, tales como: naturalidad, uniformidad en las acciones, compinches (un tema muy actual), muestras de habilidad, adquiriendo el arte, el mejor logro y otros muy reveladores e interesantes para la época y actualmente.

Expert At the card Table

El libro supone el punto de inflexión entre la cartomagia antigua y la moderna, toda la cartomagia publicada hasta esa fecha, por ejemplo por el Profesor Hoffman, se basaba en cuatro técnicas, no es un mero decir, eran cuatro técnicas literalmente; tras la publicación del libro y su estudio por Dai Vernon y otros, la cartomagia del siglo XX evoluciona hasta lo que conocemos hoy en día.

PREFACIO

Al ofrecer este libro al público, el escritor no utiliza ningún sofisma como excusa por su existencia. Ni el canto hipócrita de los jugadores “reformados”, o su lloriqueo, ni malhabladas pretensiones de piedad no se endosan como justificación para impartir los conocimientos que contiene. A todos los amantes de los juegos de cartas les resultará interesante, y como base de la magia con cartas es prácticamente inagotable. Puede advertir a los incautos, inocentes del engaño y puede inspirar a los astutos ilustrándoles en el artificio. Puede demostrar al inexperto que no puede vencer a un hombre que es capaz de hacer su propio juego y puede hacer que el experto tramposo, tome un curso de postgrado en las más altas y artísticas ramas de su vocación. Pero no hará vicioso al inocente ni transformará al jugador ocasional en un profesional, no hará juicioso al loco ni reducirá la cosecha anual de “primos”, pero sea cual sea el resultado, si el libro se vende, se cumplirá el motivo principal del autor, la necesidad de dinero.

Expert at the card table

Desafortunadamente para el autor, el libro se malvendió, al menos en su primera edición, ya que sólo en estados unidos se ha publicado hasta en 14 ocasiones diferentes, con diferentes editoriales, se ha traducido a 8 idiomas: español, francés, alemán, italiano, japonés, chino, ruso e incluso se está preparando una edición en danés. Hay variantes del libro anotadas por expertos cartómagos, como la de Dai Vernon, la de Marlo, la de Graham o la de Darwin Ortiz y existen infinidad de libros basados en su estudio, en identificar al verdadero autor o en la revisión de las técnicas con perspectiva actual.

Hay incluso dos novelas gráficas diferentes basadas en el libro, una en inglés y otra en castellano. Y hasta una película puesta en marcha de la que actualmente solo se dispone del trailer “Looking for Erdnase“.

Rios de tinta se han escrito sobre el autor, se han hecho muchas hipótesis y ninguna ha podido demostrarse hasta ahora, Martin Gardner, Al Flosso, Todd Karr, Richard Hatch, Chris Wasshuber e incluso Juan Tamariz, entre otros muchos, tienen diferentes teorías de candidatos a autor.

Uno de ellos, Martin Gardner, llegó a entrevistarse con el único hombre que se sabe que seguro conoció personalmente a S.W. Erdnase, el ilustrador del libro: Marshall D. Smith, autor de todas las ilustraciones del libro y este le dio una descripción de como él recordaba al autor:

  • Delgado, pero no alto
  • De complexión fina
  • De unos 40 años, pero no más de 45
  • Pelo de color pajizo
  • Ojos de color claro
  • Facciones afiladas
  • Manos pequeñas, finas y delicadas, de las cuales se sentía muy orgulloso
  • Hablaba un perfecto inglés
  • Educado y de buenas maneras
  • Extremadamente amable y agradable al trato, para nada cumplía el arquetipo de un tahur

También David Ben, ha analizado el libro de manera exhaustiva, tanto las técnicas como la forma, y ha llegado a algunas conclusiones esclarecedoras, de acuerdo con él, el autor necesitaba un lugar que cumpliese ciertas características:

  • Necesitaba un lugar donde poder practicar a todas horas
    • De hecho, la mayoría de los grandes magos del siglo XX, tenían otro trabajo, durante el cual, no hacían otra cosa más que ensayar, Nelson Downs ensayaba continuamente mientras trabajaba como operador de telegrafía, Ed Marlo realizaba todo el trabajo de una semana en una sola jornada y dedicaba el resto del tiempo a ensayar, Derek Dingle y Fred Robinson también practicaban continuamente en sus puestos de trabajo, incluso Dai Vernon, uno de los mejores cartómagos del siglo XX, no hacía otra cosa aparte de ensayar, de hecho, no tenía trabajo, anteponía su practica y su ensayo a todo, incluso a su familia.
  • Un lugar con gente de todo tipo, jugadores y gente que no jugasen.
  • Un lugar donde tener oportunidad de juguetear continuamente con la baraja, aun sin ensayar siempre estaría en sus manos.
  • Un lugar donde se jugasen una amplia variedad de juegos de cartas, no solo faro, el juego que movía mayores cantidades de dinero en esa época, o el poker; el libro contiene técnicas y nombra juegos muy diversos: poker (stud y draw), Cassino, Whist, Hearts, Cribbage, Euchre, Coon can, Pinochle, All fours e incluso Piquet.
  • Un lugar donde no levantase sospechas si ganaba pequeñas cantidades de dinero en diferentes partidas con pequeñas apuestas.
  • Un lugar donde pudiese hacer un par de juegos de magia de vez en cuando a la gente.
  • Un lugar donde mayoritariamente hubiese gente con dinero

Tenemos las premisas de como era él, o como le recordaba el ilustrador y que condiciones debería cumplir su lugar de trabajo para poder haber escrito el libro.

Existen multitud de teorías sobre quién pudo ser el autor, algunas de ellas, piensan que el nombre que utilizó al escribir el libro S.W. Erdnase, podría ser su propio nombre y apellido al revés E.S. Andrews, otras en cambio, solo piensan que era un pseudónimo que tendría sentido para el autor, pero quizás indescifrable para los demás. Hay versiones muy argumentadas y las hay también más alocadas, pero ¿Quién sabe?

Expert at the card table

Vamos a repasar algunos de los candidatos que tenemos:

Uno de los nombres que durante más tiempo se mantuvo como el más firme candidato fue el de Milton Franklin Andrews, un jugador profesional con una vida peculiar que se suicidó a los 31 años, después de asesinar a su mujer Nulda, para evitar que la policía los arrestase finalmente. Era un jugador de ventaja con muy mal carácter y muy agresivo, además de estar en busca y captura por la policía por asuntos de juego, finalmente tras propinar un golpe con un martillo en la cabeza a uno de sus compinches, para la policía, arrestarle le dio mayor prioridad, se escondió en un apartamento junto a Nulda y como era fácilmente identificable, Milton tenía el pecho hundido y una cicatriz en forma de V en la cara, era ella la que hacia la compra, comenzó a levantar sospechas ya que Milton sufría algún tipo de celiaquía y solo podía alimentarse de harina, huevos, leche y pan (del que sólo podía comer la corteza), de modo que finalmente la policía dio con su paradero y arrinconados, decidieron hacer “un Butch Cassidy y Sundance Kid”.

Al Flosso propone otro candidato: William Symes Andrews, un ingeniero eléctrico y escritor inglés con altas capacidades, que trabajó para Edison y que en la época en la que se publicó el libro residía y trabajaba en Chicago. El 1908 escribió un libro sobre cuadrados mágicos “Magic Squares and cubes” y S.W. Erdnase tenía que poseer una mente en cierto modo privilegiada para las matemáticas, ya que algunas de las técnicas que describe el libro, necesitan de ese genio matemático para crearlas, por lo que este candidato cumplía esa premisa, por otro lado, era mucho mayor que lo recordaba el ilustrador y su trabajo probablemente no le dejaría mucho espacio para los tiempos muertos donde practicar con la baraja, así que tenemos puntos que cumple y otros que no.

Otro de los candidatos que coincide exactamente con la teoría del nombre al revés es Edwin Summer Andrews, era un agente de ferrocarril, por lo que cumple perfectamente todas las premisas del lugar que propone David Ben y eso le convierte en su candidato perfecto, aunque también tenemos a Isaac Jurado que tiene otro candidato que también cumpliría esto, pero para saber su candidato, tendrás que escuchar nuestro podcast El efecto Kruger, disponible en ivoox.

Existen muchos otras teorías, pero me voy a despedir con una de las más recientes que he conocido, teoría de Manolo Tena, él propone a James Verner, padre de Dai Vernon, y por chocante que parezca, a mi no me parece descabellado, Dai Vernon siempre ha considerado al “Expert at the card table” la biblia y su libro de cabecera durante toda su vida, pero sospechosamente nunca se ha interesado públicamente por quién lo escribió, de hecho en cierta ocasión Martin Gardner preguntó a Dai Vernon si él sabía quién lo había escrito y le dijo: “No te puedo decir quien lo escribió, pero te puedo decir quien no lo escribió“.

Bibliografía

magicana

Horace Goldin

Horace Goldin, el mago torbellino

Nació un 17 de diciembre de 1873 en lo que hoy en día es la capital de Lituania.
Un accidente de joven, le procuró un problema de diccion que lo arrastraría toda su vida. Siendo todavia un adolescente, destacaba haciendo juegos de magia, después de que un mago gitano le enseñase algunos trucos.
Emigró a Estados Unidos junto a su familia con 16 años, se establecieron en Nashville, donde regentaban una tienda.
Sus inicios en el mundo del espectáculo fueron de la mano de un showman llamado Aldoph Veidt, que le influyó para que usase el nombre de Horace Goldin.

Comenzó con un show en 1894 en el que intercalaba juegos de magia y chistes, pero debido a su problema de dicción, recibió unas pésimas criticas por parte de la prensa. Aún así, lejos de rendirse, lo intentó de nuevo, esta vez contratando varios ayudantes en escena y realizando un show sin decir una sola palabra. Por contrario, usando un rápido estilo en la presentacion, inspirado por el tambien mago Imro Fox, tan rápido que se ganó el sobrenombre de “El mago torbellino”.
Este show triunfó en el vaudeville de la época e hizo una gira por todo el país.

En 1901 fue a Londres a actuar al Palace Theatre, sus shows tuvieron tanto éxito, que fue invitado para actuar ante el rey Eduardo VII y sus invitados reales en noviembre de 1902. En consecuencia, a partir de ese día, el mismo se dió a conocer como “Rey de los entretenedores y entretenedor de reyes”, frase por cierto muy similar a la que usaba un popular mago español de la misma epoca, José Florences Gili: “Rey de los prestidigitadores y prestidigitador de reyes”. ¿Coincidencia?… No lo creo, pero nunca lo sabremos.

En 1915 se embarcó en un gran tour que acabó en desastre. En 1918, el barco donde transportaba su material se hundió en Hawaii. Como resultado Goldin perdió todo su equipo y no solo el material, Goldin desconfiaba de los bancos y llevaba todo su dinero consigo en forma de oro, que también se hundió. Así que volvió a casa en bancarrota.

Sin embargo, no tardó en recuperarse, solo tres años después estaba presentando su numero más aclamado: “La mujer serrada”. A pesar de que este efecto lo hizo antes el británico P.T. Selbit, indudablemente Horace Goldin le añadió mejoras a nivel técnico y propaganístico que elevaron el numero de Goldin a la categoría de leyenda.
En su época de mayor éxito, el show de Goldin constaba de 40 efectos de magia en 40 minutos, sin duda hacía honor a su apodo de torbellino.

Entre otros, estos eran algunos de los impactantes efectos que presentaba:

  • Una mujer transportada por cuatro árabes se oculta en una cortina y se convierte en el propio Goldin.
  • Una mujer y un piano desaparecen colgados en el aire.
  • Goldin forma con sus manos la sombra de un conejo sobre un papel, lo rasga y extrae uno de carne y hueso.
  • Goldin introduce su brazo por el cuerpo agujereado de un árabe, que bebe y le va saliendo el agua por el boquete.
  • Un canario lanzado con un revólver se mete en una bombilla.
  • Se proyecta una película en la que una actriz, desde la pantalla, enciende con una cerilla el cigarro del ilusionista, que está fuera de de la pantalla. Luego le da una silla, él entra en pantalla y ella sale y ya no se sabe lo que pertenece al mundo de lo real y lo que está filmado. Del mismo modo que Méliès, Goldin utilizaba proyecciones con fines mágicos para asombrar a su público.
  • Goldin solía incluir entre sus efectos alguno que representase algún acontecimiento social reciente y reconocible a modo de caricatura.
La mujer serrada

El colofón del espectáculo llegaba con el último número, el que ocupaba todos los carteles promocionales de Goldin. Los espectadores ya habian visto en la entrada una ambulancia, por si algo iba mal y a un grupo de tétricos funerarios a la entrada del teatro por si había un desenlace fatal. Estas eran algunas de las geniales tretas publicitarias que usaba Goldin.

En el último número, aparecía en escena una mujer que rápidamente caía en un trance hipnótico inducido por el ilusionista. La colocaban tumbada en una mesa sobre la que pendía una enorme sierra circular. De pronto, la sierra comenzaba a girar y amenazaba peligrosamente la cintura de nuestra protagonista. Mientras en el público, algunos preferían no mirar y otros contenían la respiración, la sierra finalmente atravesaba claramente el cuerpo de la mujer…tras una tensa espera, la sierra volvía a elevarse y finalmente la mujer emergía sonriente y de una pieza. Así era el maravilloso numero de Goldin por el que pasó a la historia.

‌Con este show y tan increíble final, giró por todo el mundo abarrotando los teatros y cosechando éxitos y fortuna. En los últimos años de su vida, se hizo ciudadano británico y se estableció en Londres. Falleció el 22 de agosto de 1939 en la tranquilidad de su casa, después de haber tenido una exitosa actuación en el Wood Green Empire Theatre de Londres. El mismo teatro en el que 21 años antes, el ilusionista Chung Ling Soo había muerto mientras realizaba el juego mas peligroso del mundo “La bala atrapada con la boca”, pero eso es otra entrada.


He was born on December 17, 1873 in Vilinus, where is now the capital of Lithuania.
An accident when he was young left him with an speech impediment. It seems that he showed a natural talent for magic tricks when he was young after he began learning from a gypsy performer.
He emigrated with his family to the United States at the age of 16 and they settled in Nashville, where they ran a store.
His beginnings in show business were when he was an aprentice of a touring showman Aldoph Veidt, who influenced him to use the stage name Horace Goldin.

Goldin began performing magic around 1894 combining tricks and jokes, but after receiving some terrible reviews from the press, he tried again with a new act, this time hiring several assistants on stage and performing a show without speaking and making tricks quickly and using a rapid presentation style inspired by the also magician Imro Fox. Goldin was so fast that he earned the nickname of “The Whirlwind Illusionist”.

With this act he found success in vaudeville and toured across the country. In 1901 he went to London to perform at the Palace Theater, his shows were so successful that he was invited to perform before King Edward VII and his royal guests in November 1902. Performance after which, he called himself “King of the entertainers and entertainer of kings “, a phrase by the way very similar to that used by a popular Spanish magician of the same time, José Florences Gili: “King of the conjurers and conjurer of kings”… Coincidence? I don’t think so.

In 1915 he embarked on a great tour that ended in disaster, in 1918, the ship where he transported his material sank in Hawaii and not only the material, Goldin distrusted the banks and took all his money with him in the form of gold, which also sank. So he returned home bankrupt, but managed to recover. In very short time, only three years later he was presenting his most acclaimed illusion: “The Sawing Illusion”, although this effect was done before by the British P.T. Selbit undoubtedly Horace Goldin added improvements at a technical and also in propaganda that elevated Goldin’s illusion to the status of a legend.
In his most successful era, Goldin’s show consisted of 40 magic effects in 40 minutes, certainly living up to his whirlwind nickname. Among others, these were some of the shocking effects it presented:

  • A woman carried by four Arabs hides in a curtain and becomes Goldin himself.
  • A woman and a piano disappear hanging in the air.
  • Goldin with his hands the shadow of a rabbit on a paper behind which there was nothing and then rips it, extracting a real one from flesh and blood.
  • Goldin puts his arm through the pierced body of an Arab, who drinks and the water comes out of the gap.
  • A canary thrown with a revolver gets into a light bulb.
  • A film is shown in which an actress, from the screen, lights the illusionist’s cigar with a match, outside it. Then he gives her a chair, he enters the screen and she leaves and it is no longer known what belongs to the real world and what is filmed. Like Méliès, Goldin used projections for magical purposes to amaze his audience.
  • Goldin used to include among its effects a representation of some recent and recognizable social event by way of caricature.
Sawing in half

The culmination of the show came with the last illusion, the one that occupied all of Goldin’s promotional posters. Spectators had already seen an ambulance at the entrance, in case something went wrong and a group of gloomy funerals at the entrance of the theater in case there was a fatal outcome. These were some of the great publicity stunts that Goldin used.

In the last issue a woman appeared on the scene who quickly fell into a hypnotic trance induced by the illusionist. They placed her lying on a table on which a huge circular saw hung, then the saw began to rotate and dangerously threatened our protagonist’s waist, while in the public, some preferred not to look and others held their breath, the saw finally clearly pierced the woman’s body … after a tense wait, the saw rose again and finally the woman emerged smiling and in one piece. This was the wonderful illusion of Goldin that went down in history.

With this show and such an incredible ending, he toured the world crowding theaters and reaping successes and fortune. In the last years of his life, he became a British citizen and settled in London. He died on August 22, 1939 in the quiet of his home, after having had a successful performance at the Wood Green Empire Theater in London. The same theater in which 21 years earlier the illusionist Chung Ling Soo had died during the performance of the most dangerous trick in the world “The bullet catch illusion”, but that’s another story.

Libro Intenciones - Gea

Intenciones, libro con muy buenas intenciones

Antes de empezar con una pequeña y humilde reseña de este libro, quiero explicar que mi admiración por el autor, puede hacer que parezca que las siguientes palabras que vais a leer, sean una exageración, nada más lejos de la realidad. Gea rezuma genialidad en cada una de sus composiciones y publicaciones, así como una increíble generosidad y cercanía en el ámbito personal.

La magia hispanohablante está de enhorabuena, sí, otra vez. En “Numismagia y percepción“, Gea nos desvelaba los entresijos de nuestros sentidos y cerebro, relacionandolos con una sesión de magia. También nos explicaba “porque funciona la magia” y nos ofrecía una colección de joyas numismágicas para ilustrar los conceptos que ahí explicaba. Por cierto la obra “Numismagia y Percepción” me sirvió de pilar fundamental para componer mi charla de “Percepción, Atención y Magia”, Una vez más, ¡Gracias!

Libro Intenciones - Gea
Intenciones de Miguel Ángel Gea

“Intenciones” , este último libro que ha publicado el maestro Miguel Ángel Gea, nos abre un nuevo y amplio abanico de posibilidades cartomágicas, así como nuevas sensaciones, experiencias y emociones con las que encandilar a los nuestro público.

La cartomagia, dentro de su amplísima extensión de efectos, -aunque si nos quedamos con los efectos básicos, tan solo existen 27 o 28, como podemos ver en la Baraja Visiones– tiene siempre nuevos caminos a explorar y en las manos de Gea, estos caminos se bifurcan y multiplican, ofreciendo una variada gama de nuevas y desconocidas sensaciones a través de la magia.

Este libro nos muestra diferentes opciones de emociones y de vivencias para los espectadores, poniendo el foco en cada una de las intenciones posibles que investiga el autor. Al igual que en la mayoría de sus publicaciones, nos muestra sus efectos como ejemplo de cada una de las puertas que nos abre, para que nosotros mismos crucemos esas puertas y encontremos nuestra propia magia.

El libro se divide en tres bloques de intenciones, en el primero la intención es LA MAGIA, en el segundo la intención es EL ESPECTADOR y en el tercer bloque la intención es LA EXPERIENCIA. Como el propio título del libro indica, cada bloque se centra en cada una de las intenciones. También nos regala un cuarto bloque extra con un buen puñado de rutinas. A lo largo de sus 17 capítulos, además de exponernos su mundo interior y algo de su teoría mágica -aprendida en su amplio camino recorrido en la magia-, nos regala un total de 30 rutinas impactantes a la par que sencillas, que no simples, para nuestro deleite y desarrollo mágico personal.

Todas las rutinas del libro son asequibles y factibles por el cartómago medio y nos permitirán explorar las diferentes reacciones a las nuevas experiencias y emociones que estas rutinas nos ofrecen.

Me gustan casi todas las rutinas explicadas en el libro, y dentro de cada una hay multitud de detalles que enriquecerán nuestra magia, sin duda. Pero como esto es un blog y por tanto, puede contener opiniones personales, me voy a dar el lujo de nombrar mis rutinas favoritas del libro: “Triunfo a lo Bannon”, la versión personal de Gea de este clásico (desde los 90); “Perdidas a lo Magritte”, una impactante vivencia nueva para los espectadores; “Tu nombre”, una rutina personalizada para el espectador o la espectadora que no olvidará; “Cuenta atrás” una maravilla visual que juega con nuestro cerebro y nuestra imaginación y por último “Diana” un acierto imposible de la espectadora que no creerá lo que es capaz de hacer.

En resumen, un libro de agradable lectura, con una elegante maquetación, fotografía y encuadernación. Con perlas teóricas y reflexiones que nos harán pensar y plantearnos nuestra propia magia. Además con un montón de maravillosas rutinas en las que apoyarnos para buscar las nuestras propias, por todo esto, un libro más que recomendable, disponible en taranco producciones.

Stewart James

Stewart James, el genio creador

Los métodos creativos del mago más prolífico.
Stewart James
Stewart James

Stewart James fue un mago canadiense, desarrolló una ingente cantidad de efectos y principios aplicables a la magia. Desarrolló sobre unos 400 efectos de magia. 
En realidad, se consideraba a si mismo como un guionista de magia, un descubridor más que un intérprete.
Tenía muchos métodos para fomentar su inspiración y creatividad. Él usaba el pensamiento lateral muchos años antes de que Edward de Bono publicase sus primeros estudios sobre este concepto.
De igual forma, usaba varios métodos de pensamiento lateral, tenía hasta 21 “motores de pensamiento”, frases, imágenes  y métodos que le podían inspirar cuando se atascaba. Algunos de estos métodos pueden extrapolarse a nuestros días y a nuestros propios desarrollos (mágicos o no).
Aquí vamos a echar un vistazo a algunos de sus métodos:

  • Claves
    • Paciencia
    • Obsesión (casi)
    • Pensamiento positivo
    • Estado físico y mental que fomente la creatividad
    • Sistema de almacenamiento de ideas (almacenar, recuperar y compartir conocimiento)
    • Sistema de administración de todo eso
    • Preferencia por los juegos automáticos frente a los técnicos

Además, Stewart James pensaba que todas las “soluciones” prexistían en el mundo y solamante hay que encontrarlas. Proponía releer tus ideas de vez en cuando, no olvidarlas y así dejar que tu subconsciente siga trabajando en ellas.
Dormir es una buena manera de dejar trabajar al subconsciente, así que repasar tus ideas antes de ir a dormir puede ayudar.
Como resultado de utilizar estos métodos, Stewart James veía el proceso creativo como un viaje a un destino (mental).

  • Viaje y destino eran reales para él.
  • Habla contigo mismo, no fuerces ideas. Forzar ideas solo puede llevarnos a versiones o mejoras de cosas que ya existen, pero nunca a innovaciones.
  • Quizás las 100 primeras veces falles, pero no destruyas tus notas.

También utilizaba algunas restricciones en sus búsquedas para encontrar soluciones más creativas y diferentes. Si colocas restricciones duras al buscar una solución a un problema de magia, seguramente llegues a una solución muy original.

Uno de sus originales motores de pensamiento se llama “La Visión de Ezequiel”, en el cual Stewart James ponía a girar tres ruedas dentadas en su cabeza, cada una con un concepto en cada una de sus puntas. Las ruedas dentadas corespondían a efectos, métodos y presentaciones. La Baraja Visiones utiliza como base esta idea original de Stewart James.


Stewart James was a Canadian magician, discoverer of lots of tricks and principles applicable to magic. He developed about 400 effects in his life. 
He considered himself a developer, a magic screenwriter, rather than a performer.
He has a lot of methods to enhance his inspiration and creativity. He used lateral thinking, years before Edward de Bono publish his serious study about this concept.

He also had numerous methods of lateral thinking, with up to 21 thought starters, phrases, images and methods tha could inspire him when he was stuck. Some of his methods can be extrapolated to our days and our own developments.
­Here we are going to see a glimpse of his methods:

  • Keys
    • Patience
    • Obsession (almost)
    • Positive thinking
    • Physical and mental state that fosters creativity
    • Storage system (store, share and recover knowledge)
    • Guidance system (administration of all that)
    • He had a preference for automatic tricks, versus the ones requiring need sleight of hand.

Stewart James thought that all the answers an solutions pre­existed in the world. You just have to find them. Reread them from time to time, and do not forget them and so the subconscious continues working on those ideas.
Sleep is the ideal moment for the subconscious so reviewing the notes before sleep can help.
He saw the creative process as a “journey” to a “destination” in the mind.

  • Both the trip and the destination were real to him
  • Talk to yourself, don’t force ideas. Forcing ideas can only lead us to versions or improvements to tricks, but never to innovations.
  • Maybe the first 100 times you fail, but do not throw away your notes. Do not destroy them.

He also used to use a lot of restrictions in his research looking for solutions, if we put severe restrictions finding a solution for a magic problem, very likely we will arrive at a very original solution.

One of his original thought-starter is “The Vision of Ezekiel”, in wich, Stewart James visualized three cogwheels and spinned them in his head, each with a concept in every tip. Cogwheels are effects, methods and presentations in magic. Visions deck uses this original Stewart James’ idea as basis of its method.